Por fin llega la tranquilidad. Lluvia en la calle, silencio en casa. No hay agobio, no hay ruido mental. Sólo calma. Calma profunda y fría de un sábado invernal. No sabía si escribir o no escribir pero al final me he rendido al teclado de mi ordenador.
Pero es una rendición escasa porque este texto está a punto de acabar. Porque sinceramente prefiero estar en otro lado en vez de aquí. Prefiero estar en la calma del salón. Es más, tengo tantas ganas de inhalar calma que he decidido dejar esto a medi
Ugo Sin Hache
Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.
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