Ugo Sin Hache

Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.

Otro día más donde la izquierda hace autocrítica. Otras elecciones decepcionantes. Me siento como en el Día de la Marmota y me dan rabia tantas cosas que no sé ni por dónde empezar. Así que voy a ir soltando enfados escritos simplemente por desahogo. Estoy seguro que mañana estaré mejor y más optimista que hoy así que no me lo tengáis tan en cuenta. Respiro hondo y…

1. Me duele el QUE VIENEN LOS FACHAS como estrategia política. Siento que muchos discursos se centran en esto y siento que a la gente le empieza a dar igual. Este tipo de miedo no da tanto miedo como cree la izquierda. Hay mucha gente que cree que su vida no va a cambiar demasiado gobierne quien gobierne. Se agota el miedo al fascismo.

2. Me duele el desprecio a los votantes. Que si no saben votar, que qué inútil es un obrero de derechas, que si son catetos por pertenecer al mundo rural. Ese rollo del «quita que no sabes» es molesto. No me extraña que haya gente incómoda con la izquierda por este tipo de rechazo. No sé, ¿no podemos ser más amables y pedagógicos con esta gente?

3. Los medios de comunicación y las redes sociales están controlados por la derecha. No digo que todos sean así pero creo que tenemos claro que la inmensa mayoría. Y cuando tenemos alguna posibilidad de buscar alternativas, compramos su marco y nos quedamos ahí. Uy, Elon ha insultado a Pedro Sánchez. ¿El gobierno de España se va de Twitter? No, para nada. Sigue jugando en la red social de un nazi porque pueden hacer zascas que aplaudirán sus propios votantes. ¿Los zascas dan votos? Teniendo en cuenta que el algoritmo lo controla un señor nazi, yo creo que los zascas estos llegarán a donde el dueño quiera.

4. Siento que no hay una gran movilización social por parte de gente de izquierdas. Por agotamiento de un sistema que nos explota constantemente y nos deja para el arrastre cada noche. La gente asume que «hacer política» es votar cada cuatro años y ya está. Cada vez somos más individualistas, tenemos menos conciencia colectiva y nos movemos por intereses personales. No sé muy bien cómo afrontar esto, cómo hacer que la izquierda quiera participar activamente en sociedad más allá de poner tweets incendiarios.

5. Siento desgana social. Actitudes tremendamente pesimistas, hastío por la sociedad, odio contra todo y mucha negatividad. El rollo Mr.Wonderful me da arcadas pero no puedo con tantísimo pesimismo. Sí, ya lo sé, este artículo es muy negativo así que no estoy colaborando con ello pero yo en general no soy así. Siento que falta una actitud positiva y transformadora por parte de la izquierda. No de los partidos sino de los votantes. Tener algo positivo a lo que aferrarnos.

6. Siento que compramos discursos de la derecha y seguimos todo el rato su estela. La derecha dice algo y la izquierda tiende a desmontar ese algo y a debatirlo con quien sea. Esto me da rabia porque hace que la izquierda no plantee temas o propuestas sino que se deja llevar por los temas de la derecha. A mí esto me parece una derrota enorme. Mandan ellos en nuestra forma de pensar. Ellos nos dicen qué debemos debatir y qué temas debemos tocar.

7. Estoy cansado de escribir.

Escena del Perdido en el tiempo donde una marmota conduce un coche. Detrás de ella está Bill Murray.

Posted in

Una respuesta a «Desahogo político»

  1. Avatar de Huguich
    Huguich

    La izquierda somos como los gatos, no hacemos manadas, si has observado las colonias felinas salvajes, cada uno tiene su espacio pero no hacen manadas. Somos individualistas (no ha ido en aumento siempre ha sido así), parece que nos cuesta cooperar entre personas de izquierdas, cada uno es independiente. Por una parte está muy bien pero por otra no. La inteligencia colectiva (cuando la hay, no por muchas personas que se agrupen hay inteligencia necesariamente) ayuda a conseguir ciertos objetivos. La izquierda no tiene unos valores comunes. Para mí alguien de izquierdas es ateo y no cree en fantasmas ni en Zeus ni en que una paloma deje preñada a una mujer, no sigue tradiciones absurdas como la tauromaquia o navidad, no apoya a reyes ni burguesía con privilegios, no cree en fronteras creadas artificialmente, no crea líderes ni los sigue, se cuestiona hasta lo que come para no seguir aumentando la billonaria industria genocida que acaba con la vida de billones animales y ecosistemas (te lo dice un ganadero que tenía la intención de crear uno de los mayores santuarios de animales de granja de Europa)… Sin embargo, cree en la ciencia (si no está subvencionada por intereses sesgados para hacer negocio con la salud de las personas), cree en la tecnología (por ejemplo, la operación de estapedectomía que me hicieron a los 13 años gracias a la cual puedo oír como cualquier persona oyente y no sufrir discriminación), cree en el trabajo aunque sea por necesidad (por ejemplo trabajar en un huerto para poder comer), cree en la equidad de todos los seres vivos,…etc Todo esto es lo que me define a mí pero define a muy poquitos en este país y en el mundo. No hay partido político ni asociación que agrupe todo esto en su conjunto, los partidos y asociaciones de izquierdas en su mayoría no les importan los animales y contrubuyen a una industria criminal, excepto PACMA, pero dentro de PACMA, de asociaciones de animales y santuarios hay muchísimas personas que creen en dioses y fantasmas; en los partidos de izquierdas ven la ciencia y la tecnología como una forma de opresión porque muy poca gente en la historia de la humanidad las han entendido y los poderosos la han asumido para seguir oprimiendo…
    Los nazis lo tienen muy fácil, basta con ser una puta basura humana. El problema actual no es que vengan los nazis, los nazis ya tienen secuestradas todas las instituciones de este país y de otros. Aunque pueda parecer una exageración ya estamos en una guerra, a gente como yo nos están matando uno a uno y la izquierda todavía sigue debatiendo si van a venir los nazis pero creen que nos están invadiendo los extraterrestres. Yo hace tiempo que estoy diciendo que cada uno coja las armas que pueda para defenderse, que no espere a que un ejército venga a salvarnos.

    Le gusta a 1 persona

Deja un comentario