¿Sirve de algo debatir hoy en día? ¿Cambia opiniones realmente? Ayer hice una crítica a un post de Echenique que me pareció que tenía algo de homofobia y hoy me he encontrado a alguien diciéndome que el homófobo soy yo por dar por hecho que el sexo anal es cosa sólo de gais. Me lo ha tratado de argumentar como ha podido y luego ha dado su opinión de por qué Echenique hablaba de otra cosa diferente. A mí no me ha cambiado mi opinión pero sus argumentos eran más o menos coherentes y aceptables. Lo suficiente como para aferrarse a su teoría.

Más allá de lo que haya dicho, me he puesto a pensar en la enorme cantidad de debates que hay hoy en día en redes y la cantidad de giros que dan para beneficiar posturas. También sé que en Estados Unidos el tema del debate se estudia en profundidad y se crean hasta escuelas que giran en torno a eso. ¿Recordáis al fallecido Charlie Kirk? Él solía hacer debates contra universitarios que luego publicaba en redes o que retransmitía en directo. No los hacía para demostrar su inteligencia o sus conocimientos sino para hacer ver su habilidad en los debates. Muchas veces quedaba mal pero le daba igual. Recuerdo cómo un estudiante de historia le humillaba con un tema de la Biblia y Kirk replicaba con un «bueno, pues a mí no me parece bien». Acto seguido pasaba al siguiente tema como si no hubiese pasado nada. Le podían dejar mal mil veces pero él seguía haciéndolos y además seguía creciendo en seguidores.

Esto cada vez se está haciendo más en otros lugares. Científicos contra negacionistas, hombres machistas contra mujeres, ultraderechistas contra progresistas. Todos estos debates acaban convertidos en clips de vídeos de 30 segundos que buscan beneficiar a unos o a otros. Si defiendes la ciencia, compartirás un fragmento donde un científico deja mal a un terraplanista. Si eres negacionista, compartirás un fragmento donde un tipo cuestiona la ciencia y el científico duda dos segundos. Todos nos quedamos con lo que nos interesa y siento que casi nadie cambia su opinión.

Cada vez más gente sabe debatir. No digo que tengan conocimientos de todo tipo de cosas sino que SABEN debatir. Cada vez hay más debates que no llegan a nada, que sólo ensucian y que encima ocupan un espacio valioso que podría haber sido ocupado para otras cosas más útiles. Y todos caemos en ello. Todos entramos en debates eternos que no llegan a ningún lado pero que nos enfadan y nos atan para seguir debatiendo. Debates sin fin y muchas veces sin sentido. Debates que no son reflexiones sino peleas de boxeo. En vez de decir «qué hemos aprendido de este debate», lo que decimos es «quién ha ganado el debate». Porque lo importante es ganar y aferrarte a tu idea en vez de aprender algo.

En fin, conforme pasan los años, menos ganas tengo de debatir porque siento que ocupa mucho espacio en mi mente que no llega a nada. Seguro que ahora alguien leerá este texto y hará otro en contra de mi opinión. No me convencerá ni yo a él pero se abre la veda a otro debate eterno.

Dibujo de tres personas debatiendo desde su atril.

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