Ugo Sin Hache

Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.

Confieso que iba a escribir un artículo hablando de esa encuesta que ha sacado hoy ElDiario sobre que un frente de izquierdas con un montón de partidos políticos podría acercarse a ser la tercera fuerza política. Me parece una noticia positiva para el progresismo en estos tiempos que corren con la ultraderecha campando a sus anchas en un montón de países del mundo. Un soplo de aire fresco ante el auge de la extrema derecha siempre sienta bien. Pero me han fastidiado un poco.

Sí, he comentado la noticia de forma positiva y ha aparecido gente poniéndola en duda. Primero porque los datos pueden ser erróneos, luego que si esto no pasó con la unión de Podemos e IU en el pasado. No ha sido mucha gente pero que haya alguien con dudas o aferrándose a su partido sin querer unión con el resto me desespera un poco. Me desespera por algo que me parece muy evidente. Todos los partidos a la izquierda del PSOE comparten el 90% de los puntos que defienden. Cuando llegan las elecciones, yo soy ese señor raro que se pone a leer los programas electorales y acabo con la misma conclusión siempre. ¿Qué diferencia hay entre Sumar y Podemos? ¿O entre Podemos e IU? ¿O entre Compromís y ERC? Por supuesto habrá puntos en los programas de partidos nacionalistas que buscan mirar por su comunidad, es obvio, pero es que la mayoría de puntos de todos los partidos progresistas son puntos comunes. Que hay puntos que básicamente parecen copiados unos de otros. En serio, se me acaba haciendo pesado leer programas electorales pero no por su contenido sino por la repetición de puntos.

Y siempre pienso lo mismo. ¿Por qué hay tantos partidos para defender unos mismos puntos? Son todos partidos socialdemócratas con puntos muy similares en Sanidad, Educación, Economía, Derechos Laborales…. Entonces repito, ¿por qué hay tantos partidos? Pues supongo que es por los personalismos. Lo que cambia es la persona, no el programa. En un partido está Belarra, en otro está Díaz, también tenemos a los nacionalistas con Rufián o Matute. ¿Y qué hace la gente? Pues ponerse en un bando o en otro en función de quién le cae mejor o peor. Porque no hay discusiones por programas electorales normalmente. Hay discusiones por personas.

¿Y de qué partido soy yo a día de hoy? Pues de ninguno. Acabo votando al partido de izquierdas que tenga más opciones a la izquierda del PSOE en función de las encuestas porque como sólo me interesa el programa electoral, puedo elegir al que quiera ya que casi todos comparten el 90% de los puntos. Llevo haciendo esto los últimos años y no me escondo. Voté a Podemos en su día, he votado a Sumar y votaré siempre al partido a la izquierda del PSOE que más opciones tenga. Porque me parece absurdo votar a un partido en función de si me cae bien una persona u otra. Este modelo me irrita y me recuerda mucho a EEUU, país que me genera mucho rechazo.

Este artículo no pretende sentar cátedra ni deciros a quién tenéis que votar. No espero convencer a nadie. Sólo quería desahogarme un poco por la situación de la izquierda en este país. Un montón de partidos muy parecidos donde sólo cambia el que manda y el nombre del partido. El resto es bastante similar. Estoy bastante cansado de esta situación que lleva repitiéndose décadas…

Escena de La vida de Brian con el Frente Popular de Judea

Posted in

Deja un comentario