Mis abuelos nunca veían las mismas series que yo ni tampoco las mismas películas. Había una brecha generacional evidente. Ellos veían otras cosas. Eran más de programas matinales de televisión, de programas políticos o de programas del corazón. Yo era más de series frikis, de animes, de series de fantasía o de series de misterios. Nuestros intereses culturales estaban a años luz de distancia…. salvo por una cosa. Aquí No Hay Quien Viva.
Sí, mi primer recuerdo de ANHQV es en casa de mis abuelos. Cuando iba a comer con ellos, ponían uno de esos canales del TDT con repeticiones constantes de series y ANHQV era la serie que más veían con diferencia. Era una de mis grandes conexiones con ellos. Estaban enganchados a esas reposiciones y yo también. No era capaz de irme de casa de mis abuelos si no había terminado el episodio que estaban haciendo. Aunque lo hubiese visto mil veces, ANHQV era sagrada. Radio Patio, Emilio, Belén, Paco el del videoclub, Carlos, vamos, no me jodas, el pìntamonas, Juanito, estás fuerte, ¿eh? Mauri y Fernando, Josemi…
Es curiosa mi relación con esta serie porque no la vi como todo el mundo. Yo me dormía pronto por las noches y me la perdía siempre. Empecé a verla con las reposiciones constantes. Me hice adicto años después que la mayoría. Cuando el boom de ANHQV ya no era tan grande fue cuando me subí al carro de la serie. Además, la vi en uno de los peores momentos de mi vida. Depresión, pérdidas de familiares muy cercanos y rechazo absoluto a mi discapacidad. ¿Y sabéis qué? La serie me dio vida y momentos felices. Entre toda la desgracia que había en mi vida, esos momentos de ANHQV junto a mis abuelos o mi hermano eran un oasis para mí. Un respiro donde poder reír, poder hacer teorías sobre los diferentes personajes o simplemente poder emocionarme con cada momento que ocurría en ese mítico edificio. También reconozco que soy un purista de esos que no logró conectar con La Que Se Avecina porque me parecía muy diferente a ANHQV. Quizás también puede ser porque ya no estaban mis abuelos o porque mi hermano ya estaba haciendo su vida.
Pero estos días se nos ha ido Gemma Cuervo, la última componente de Radio Patio que quedaba, y no he parado de pensar en lo que supuso para mí esta serie. Quería escribir algo bonito o emotivo pero no sabía cómo porque lo que quiero expresar muchas veces no me sale con palabras. A veces se te acumulan las emociones en la cabeza y no eres capaz de transcribirlas en un papel. De hecho, escriba lo que escriba, me va a saber a poco porque el impacto de la serie en mi vida fue enorme. Para mí es la mejor serie española de la historia sin ninguna duda y lo será para siempre en mi corazón. Lo tenía todo en una época donde tenerlo todo era más complicado que ahora. Seguro que tendrá defectos por todos lados si la vemos hoy en día y por eso hace años que no la veo. Prefiero quedarme en ese salón de mis abuelos donde personas de diferentes generaciones nos reíamos con «¡Soy yo, Concha! ¡Entro!»
Ugo Sin Hache
Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.
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