Ugo Sin Hache

Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.

Se me ha roto la nevera. Ocurrió ayer y hoy vendrá el técnico del seguro de la casa para decirme seguramente que no hay solución. ¿Qué haré ahora? ¿Cómo afrontaré este reto? Lo primero será sacar de la nevera todo lo inservible ya. Los yogures y la leche, hasta luego. Me duele porque compré el lunes de esta semana así que me va a tocar hacer faena. Menuda pereza este contratiempo.

Es que imagínate que has comprado hace tres días y de repente tu electrodoméstico que conserva alimentos se va al garete. ¿Te has planteado alguna vez de dónde viene «al garete»? Yo la verdad es que no así que me he puesto a buscarlo. Parece ser que es jerga marítima. Se decía esto cuando un barco se quedaba sin anclas y tenía problemas en la maquinaría del mismo. Irse al garete era vagar sin rumbo, sin un destino, sin que nadie te controle. Anda, mira, es un poco mi vida actual. Estoy en una especie de vacío existencial mientras encuentro un camino claro. Tengo algún problemilla laboral y estoy dedicando el tiempo a estudiar más para al menos prepararme para el futuro.

Me he desviado demasiado. ¿Por dónde iba antes? Ah, sí, tengo que tirar alimentos en mal estado y tengo que comprar comida que no requiera nevera hasta que tenga una nueva. ¿Qué podría comprar? El primer problema que tengo es que yo no soy nadie si no desayuno pero necesito comprar algo que no requiera leche. ¿Unos bollos? ¿Unos cruasanes? ¿Algo dulce o algo salado? Siempre he sido de dulce al desayunar pero estoy abierto a todo. Como tenemos ya al lado el fin de semana, también podría salir a desayunar fuera. Unos churritos, por ejemplo. Ay, qué rico los churros, por favor. Es verdad que ya va haciendo calor pero los churros a mí me entran en cualquier época del año. Unos buenos churros con chocolate me hacen feliz. Soy muy básico.

Además de los desayunos, me preocupan un poco los postres. Los yogures los descarto pero al menos tengo algo de fruta. No es fruta fresquita y seguramente se conserve menos tiempo a temperatura ambiente pero algo es algo. Tengo peras y manzanas. Ah, los huevos. Otra cosa que corre peligro porque según tengo entendido, les afecta mucho los cambios bruscos de temperatura. Tiene huevos la cosa. Ay, perdón por el chiste malo. Soy de esos que hace bromas o juegos de palabras hasta en momentos que no tocan. No os imagináis lo incómodo que es el asunto cuando se hace en un funeral. ¿Pero sabéis qué? Fue muy bien. Provoqué unas risas sanadoras en un momento de tensión total y me lo agradecieron. Sí, hubo incomodidad pero también buen rollo. ¿Cuándo empezaremos a ver la muerte como un proceso más y no como algo tabú? A mí me ayudaría mucho más a afrontarla, la verdad.

Ah, por cierto, ¿Visteis el evento este entre Irene Montero y Gabriel Rufián? Yo estuve viendo algún fragmento ayer pero me quedé un poco igual. Coincidía en algunas cosas con ellos y en otras no tanto pero tampoco sentí una gran ilusión. De hecho, confieso que iba a escribir un artículo largo sobre ellos pero iba a decir mil cosas que ya se habían dicho. No iba a aportar nada nuevo, la verdad. Así que os he contado un poco mi vida. Bueno, voy acabando ya que tengo que ir a comprar comida.

Momento del evento entre Montero, Rufián y Domènech

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