Ugo Sin Hache

Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.

Hace unos días fui a comprar al supermercado. Necesitaba pan, algo de leche y unos yogures. Cosas muy básicas. Iba con mis cascos escuchando un audiolibro y lo que veía en la calle no tenía sonido ya que mis cascos lo tapaban todo. Sólo podía escuchar los sonidos más fuertes, el claxon de un coche, algún frenazo, el traqueteo potente del tren de cercanías que pasaba cerca, las palabras de alguien que levantase un poco la voz… pero ver, lo podía ver todo.

Me dirigía a la entrada del supermercado y entonces pasó. Una imagen de dos o tres segundos que se me ha grabado en la mente. Una pareja de ancianos están saliendo por la puerta. El señor llevaba dos bolsas y la mujer una sola. Acababan de comprar y se despedían en la entrada. ¿Por qué? Pues la verdad es que no lo sé. Posiblemente uno de los dos tendría que ir a un sitio y el otro había decidido no ir al mismo sitio por la razón que sea. La forma de despedirse de ambos fue un beso. Un beso en la boca. Simple pero romántico. ¿Romántico por qué? Cuando separaron sus labios, a él le brillaban los ojos y sonreía. No estaba sonriendo antes del beso pero su cara cambió con ese momento. Pasó de una cara seria a una cara risueña, alegre y feliz. Por un beso. De su mujer, de su pareja o simplemente de un ligue. No sé qué relación podrían tener porque no conocía a ninguno pero había amor. Eso sí lo noté. Él sonreía de forma inocente y al mirarla a ella, noté exactamente lo mismo.

Un beso. Un simple beso. Toda la semana con noticias negativas, con una actualidad que a veces es muy dura pero ambos ancianos habían conseguido ser felices durante unos segundos. Que a lo mejor sólo era una sonrisa de cortesía pero a mí me pareció preciosa. Personas muy mayores que ya han vivido de todo, que ya han cumplido de sobra en la vida, sonriendo con ojos brillantes por un beso en la boca. Y no era un beso pasional, que no hubiese pasado nada si lo fuese, sino un beso cariñoso. Un beso de «nos vemos luego», un beso de «te quiero». Y aquí estoy yo hablando de ese momento de dos o tres segundos que me ronda en mi cabeza desde entonces. Porque a veces perdemos el tiempo con las desgracias y desaprovechamos los pocos momentos felices que tenemos.

Besad a vuestras parejas, disfrutad de las cosas que más os gusten y tratad de ser felices en la medida que podáis. Porque es un placer que tenemos a nuestro alcance pero muchas veces nos centramos en lo negativo de la vida, en lo jodido. Y sí, no podemos ocultar nuestras crisis o nuestros problemas pero estoy seguro que todos tenemos espacio en la vida para un beso, un abrazo o algún momento de placer con algo que nos apasione.

Un dibujo de dos siluetas de cabezas humanas hechas con florecitas de tonos rosados.

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