Estos días se está hablando mucho de patriotismo, de sentir orgullo de ser español o de defender el país de los ataques de Trump. Y a mí no me salen las dos primeras cosas. Lo de estar en contra de Trump me sale de sobra, la verdad, pero lo del patriotismo no es lo mío. No soy capaz de sentir esas emociones. No, esto no es un artículo antiespañol ni pretende ofender a nadie. Sólo quería expresar lo que siento, o lo que no siento.
Yo nací en Valencia y he vivido allí gran parte de mi vida. Ahora mismo vivo en Madrid por circunstancias personales que no vienen al caso. El tema es que mi familia es un mejunje de lugares. Mi padre es andaluz con raíces italianas. Mi madre es madrileña. Mis abuelos maternos son como mi madre pero vivieron una parte de su vida en Francia y sentían pasión en muchos momentos por las tierras galas. Nadie en mi familia sentía patriotismo ni sentimiento de pertenencia. De hecho, la actitud de mi padre siempre ha sido contra las fronteras y los conceptos de países. Además, en todo esto hay un componente político fuerte ya que mi familia siempre ha sido progresista y estaba en contra de la simbología española como la bandera, los iconos típicos y demás porque lo asociaban a la derecha. Unimos todo esto a que yo nací en Valencia pero nadie de mi familia cercana sentía apego por Valencia porque no eran de allí. Sólo mi hermano y yo somos valencianos.
Ahora añadimos otro punto importante. Somos una familia nómada. No somos capaces de mantenernos en un único sitio. Mi familia paterna ha pasado de Andalucía a Valencia y también a Cataluña. Mi familia materna ha estado en Madrid, Francia y Valencia. Y yo, uno de los últimos en llegar de la familia, ya me he movido de Valencia a Madrid. Parece que no nos gusta estarnos quietos toda la vida en un único lugar.
Ante todo esto que he explicado, tengo sentimientos confusos. ¿De dónde soy? No me siento muy valenciano porque no hablo valenciano ni tengo familiares claramente valencianos. Me gusta la paella (de verdad) y he defendido este rasgo de mí en los últimos tiempos pero tiene gracia que la mejor paella que he probado en mi vida la hacía un toledano (mi abuelo). En los últimos años, he dicho más veces que soy valenciano que en toda mi vida por la necesidad de tener un lugar ya que ahora mismo vivo en Madrid. Pero sigo sin tener una conexión fuerte con mi tierra de nacimiento. Y lo de ser español, aunque lo sea, me cuesta un montón decirlo porque mi entorno siempre ha estado en contra de los conceptos de país y también en contra de la simbología por asociarla a lo conservador. Hace años me reía de la gente que «se siente española» porque me parecía tener unas cadenas que te limitaban pero hoy en día creo que el sentimiento de pertenencia no es malo porque sí. Hay muchos factores que pueden ser positivos.
No hay una conclusión clara en este artículo. Tampoco una moraleja. Sigo estando confuso y sigo sin saber de dónde me siento. A veces no me importa esta confusión y otras veces siento un poco de vacío por no ser claramente de un sitio. Pero bueno, la vida a veces es así. Hay confusiones que no puedes controlar y lo único que te queda es seguir hacia adelante. 
Ugo Sin Hache
Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.
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