Indiana Jones es una saga ochentera, una saga legendaria y maravillosa que ha marcado a generaciones. Gente de todas las edades adora a Harrison Ford simplemente por haber encarnado al famoso aventurero con látigo. Y sí, hizo de Han Solo y de mil personajes icónicos más pero Indiana Jones es como el ICONO de una generación.
Yo soy millennial, nací a finales de los 80 y era muy pequeño para apreciar en su cima esta saga. La vi ya de mayor y me gustó mucho pero no la vi en vivo. ¿Y qué viví yo? Cuando apenas tenía 7 u 8 años salió en el cine una película que marcó a la generación de los 90. Una película que nos hizo enamorarnos de los dinosaurios. Salió LA PELÍCULA de los 90 para muchos. Se estrenó en el 93 la mítica Jurassic Park. La recuerdo con pasión, con amor, era una película que me impactó con fuerza. Quería tener todos los juguetes de la peli, quería ver todos los documentales sobre dinosaurios y quise aprenderme todos los nombres de cada saurio que apareciese en cualquier lugar. Fui a museos sólo porque quería ver huesos de dinosaurios, me compraban dinosaurios de plástico en miniatura, jugaba a videojuegos sobre dinosaurios. Recuerdo también estar en el patio con mis compañeros y jugar infinidad de veces a que estábamos en el parque de Jurassic Park. Durante muchos años, esta película fue el centro de mi diversión y de mis sueños.
Pero sobre todo, quería ser Alan Grant. Ese tipo con sombrero, con aire de señor que estaba harto de todo, ese aura de antihéroe que no soportaba a los niños pero que acaba encariñándose con ellos. Y que sabía mucho de dinosaurios. Muchísimo. Yo quería saber tanto como él, quería llevar su sombrero con ese estilazo que tenía. No sólo quería ser paleontólogo, lo que yo quería ser era aventurero. A Alan Grant le faltaba el látigo pero tenía la actitud, el carácter, el rollo de Indi. Todos los niños queríamos ser el doctor Grant. Y sí, Indi era más espectacular y sus aventuras eran más alucinantes pero creo que precisamente eso hacía que me acercara más a Alan Grant. Indi era inalcanzable pero Alan Grant podría ser casi cualquiera. Era más cercano, más familiar para mí.
Hoy me acabo de enterar que ha fallecido Sam Neill, el actor que encarnaba a uno de mis ídolos de la infancia y adolescencia. Me ha dado un golpe de realidad, me ha hecho pensar que la vida pasa, que todo acaba. Y necesitaba escribir este artículo. Simplemente diciendo lo que supuso para mí. Sé que él ya no está pero para mí Alan Grant era, es y siempre será eterno. Lo bonito del cine es que permanece. Perdura en el tiempo. Es duro perder a gente pero siempre nos quedará verles en una gran pantalla.
Fuiste lo que yo siempre quise ser, doctor Grant.
Firmado: Un niño de los 90
Ugo Sin Hache
Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.
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