Esta mañana nada más despertar me he encontrado con una noticia que afirmaba que George R. R, Martin, autor de Juego de Tronos, ha anunciado que está pasando por una depresión y por momentos de tristeza. Añadía que envejecer no tiene gracia en referencia a que hace un año había llegado a los 77.
Envejecer muchas veces no es agradable pero imaginad además que tienes un montón de seguidores que le están recordando constantemente que se va a morir pronto y que espabile para escribir los libros que le faltan. Imaginad miles de comentarios haciendo referencia a que se va a morir. Hasta llegaron a decirle a la cara que si sus obras las iba a acabar Sanderson cuando él falleciese. ¿Cómo no va a sentirse mal el hombre? ¿Cómo no va a sentirse como una mierda si no paran de recordarle su edad como si fuese algo malo?
Yo no soy nadie al lado de Martin pero llevo como dos semanas sin subir nada audiovisual a redes. ¿Y sabéis qué? Estoy algo mejor por ello. Cada vez que subo contenido, recibo comentarios sobre mi discapacidad. Hable o no de ella. Algunos comentarios negativos, otros positivos, unos cuantos de ánimo… pero parece que no puedo vivir sin sentir constantemente el señalamiento de mi «sufrimiento». Aunque no sufra, da lo mismo. Aunque diga mil veces que tengo una vida tranquila y más o menos agradable. Da igual. Siempre llega el comentario de «mucho ánimo» o el insulto. O los comentarios pasivo-agresivos. O los que me dicen que les inspiro y soy un ejemplo aunque mi vídeo sea una chorrada. Y me pesan, lo admito. Me generan malestar. No sé si llegará a la depresión pero creo que iba camino de ello en muchos momentos.
No todo en las redes sociales son insultos o comentarios negativos. También hay apoyo y buenas intenciones. El problema que yo veo es que vivimos en un mundo con multitud de noticias negativas. Un mundo decadente que parece que va a peor por como lo pintan en los medios. Y esto se traslada a los comentarios en redes sociales. Noto agresividad o negatividad en casi todos los ámbitos. Y yo también colaboro, lo admito. Me dejo arrastrar por ello. A veces siento que estoy desaprovechando la vida. No creo que tenga depresión actualmente pero sí siento un vacío cada dos por tres, una sensación de no saber qué hago en el mundo. A veces me siento en el sofá, entro en Instagram o TikTok y consumo contenido (porque no es ver, es consumir) sin parar. Al hacerlo, entro en un bucle que me dirige a la nada, a la parálisis vital.
En fin, reflexiones que me apetecía escribir. Por suerte en los últimos tiempos estoy aprendiendo a desconectar un poquito más. Estoy leyendo más libros y alejándome un poquito más del móvil. Ojalá George R. R, Martin vaya a terapia y se rodee de gente que le aprecie. No conozco demasiado a este escritor pero creo que ha hecho bien en hablar públicamente de depresión. Es un primer paso para cambiar cosas a mejor en la sociedad.
Con vuestro permiso, voy a cerrando esto ya que tengo que leer un ratito. 
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Posted in Artículos de opinión
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