Hoy es el Día Internacional Sin Dietas y siempre recuerdo a mi madre cuando se habla de «estar a dieta». Ya no está entre nosotros, ya se fue hace muchos años por el puto cáncer pero cuando estaba viva, parte de su existencia la dedicó a hacer dieta. Mi madre no fue sólo eso, era mucho más que este tema pero como hoy es el Día Sin Dietas, me ha venido a la mente ella.

Mi madre era bajita, pequeñita de cuerpo pero con una personalidad gigantesca.. Era capaz de todo, se metía en todas las luchas y luchaba siempre por los derechos de toda persona vulnerable. Era una superheroína pero tenía un lado oscuro. Siempre se veía gorda y no, no lo estaba. Se lo decía antes y lo sigo diciendo ahora. Que aunque tuviese sobrepeso, tampoco sería un problema porque eso no define a nadie. Pero es que en su caso era delgada. Y en sus últimos 10 años que es cuando más la recuerdo, MUY delgada en muchas ocasiones. Lo que pasa es que tenía las caderas anchas, algo que a mí también me pasa un poco. El caso es que estaba muy delgada en general, tanto que recuerdo mucho rodear con cariño su muñeca con mi dedo índice y el pulgar… y sobrarme aún espacio. Recuerdo que usaba camisetas de tallas muy pequeñas porque ella era muy poca cosa. Pero todo esto daba igual. Ella se veía gorda siempre. Eso provocaba que hiciese dietas absurdas en muchas ocasiones.

Probó todas las dietas del mundo. Algunas eran muy radicales. Dietas donde sólo bebía líquidos, dietas de comer sólo fruta, dietas de verduras únicamente, ayunos de todo tipo. Recuerdo algunas etapas suyas donde se encontraba realmente mal por las dietas que hacía. Se estaba destrozando pero ella seguía a lo suyo. Se pesaba y claramente veía que adelgazaba pero el espejo le decía lo contrario. A ella solamente porque el resto de personas de su entorno coincidían conmigo en que estaba delgada. Nunca en mi vida escuché a nadie ni siquiera insinuar que mi madre estaba gorda o que tenía sobrepeso. Es algo que sólo estaba en su cabeza y en su espejo. Su espejo, no los espejos. Ella veía algo en su espejo que no veíamos el resto.

Estaba pensando mientras escribía esto que no recuerdo ninguna etapa de mi madre donde estuviese sin hacer algo relacionado con la dieta. Lo tenía tan normalizado que ni me planteaba que mi madre comiese «normal». Iba a algún sitio y «una ensalada», estaba en casa y «hoy no como». Esa sensación de dieta constante y rara en función de la etapa vital donde estaba.

Recuerdo su última dieta. Había visto en una página web una dieta a base de sobres que se mezclaban con agua y eso suponía la comida de todo el día. Sobres para desayunar, sobres para comer, sobres para cenar. Mi madre estaba media hora antes de las comidas removiendo esos sobres con una cuchara en un vaso grande y los calentaba luego al microondas. Eran cremas de color de la arena o el barro. No podía tener un aspecto más desagradable, la verdad, pero a ella le daba igual. Era su nueva dieta para probar. Lo que pasa es que tuvo que dejarla por «dolores de espalda». Esos dolores se convirtieron en un tumor y ahí empezó el infierno del cáncer que no voy a contar ahora.

A veces me sorprendo echándole la culpa a las dietas por su cáncer aunque posiblemente no tuviesen nada que ver. Lo que sí sé es que odio todo el tema de «estar a dieta». Lo odio con todo mi ser. Sé que «estar a dieta» muchas veces es por necesidad, sé que una dieta supervisada por un nutricionista es una dieta correcta pero no puedo evitar pensar en mi madre, en las dietas que hacía, en su obsesión y en la forma en que se destrozaba el cuerpo con ello. Este artículo no tiene una moraleja final ni nada de eso. Simplemente quería desahogarme con ello y decir al mundo que yo odio las dietas para adelgazar. Las experiencias personales marcan y a mí lo de mi madre me dejó una huella imborrable.

Una mujer pinchando una col de Bruselas solitaria que está en un plato blanco

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2 respuestas a «Estar a dieta»

  1. Avatar de jovial2db1edb502
    jovial2db1edb502

    Hace ya unos cuantos años me hice un regalo, que fue decidir no volver a hacer dieta nunca más. Ha sido difícil, pero he encontrado la manera (mí manera) de cuidar mi salud física y mental sin necesidad de restringir ni medir y contar todo lo que como. Pero antes de eso viví entre los 15 y los 40 años prácticamente toda mi vida a dieta. Cuando vives así, es complicado cambiar el chip, pero hacerlo es un regalo.

    Gracias por compartir tú experiencia y por la inmensa empatía que demuestras.

    Un abrazo!

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  2. Avatar de Huguich
    Huguich

    Pensar que un espejo te devuelve una imagen exacta es un error. Los espejos tienen distorsiones, y la luz puede distorsionar mucho más. Cuando compráis ropa en una tienda, los probadores están pensados para haceros lucir bien, tanto el espejo, que puede tener cierta distorsión en la parte superior y en la parte central, como el tipo de luz que usan en el probador. Yo lo he aprendido de mujeres, sobre todo de mi madre que tiene un ojo para distinguir los colores increíble.

    En el tema de la comida yo desde hace muchos años lo he tenido claro, comida de origen vegetal, y siempre cuidando que no tenga pesticidas, no todo lo que viene de origen vegetal es sano, por eso tengo mi propio huerto. La ciencia ha demostrado sobradamente que la comida de origen vegetal, legumbres, frutas, frutos secos, verduras, cereales… son aptas para todas las edades y todas las personas. Y yo he sido ganadero, pero me he convertido en vegano por principios éticos (el veganismo no es una dieta), actualmente, el ser humano está provocando uno de los mayores holocaustos hacia los animales, millones de animales son criados, esclavizados y enjaulados, asesinados para ganar dinero. Lo digo yo que he robado cientos de becerros a las madres para enviarlos al matadero (que exista un lugar así tendría que decirnos algo pero lo tenemos muy normalizado) sólo por dinero. Otra razón para alimentarse de comida de origen vegetal es que en la industria animal cada vez da más asco, los animales como gallinas o cerdos están hacinados en jaulas, rodeados de mierda y casi siempre de animales muertos y animales enfermos, por mucho que digan que esos animales se han criado siguiendo unos criterios sanitarios es mentira en todos los casos sin excepción.

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