Siento que en los últimos años tenemos una exigencia enorme cuando vemos cualquier serie o película. Necesitamos que sea algo excelso, una obra maestra, una genialidad, y si no cumple esto, defenestramos lo que hemos visto y nos convertimos en críticos crueles. O amamos a muerte algo o lo odiamos. No hay un «me lo he pasado bien» porque eso no vende ni ocupa titulares. Estamos perdiendo la sensación de ver cosas simplemente por pasarlo guay y ya. Bueno, pues con My Hero Academia me lo he pasado bien. AVISO que hablaré de cosas que son spoilers. Si no la has acabado y quieres verla, no sigas leyendo.

Sí, la acabo de terminar ahora mismo y mi sensación ha sido «qué entretenido es este anime» y «qué buen rollo me despierta». Es una serie mainstream, un clásico pero moderno shonen (serie de animación japonesa para adolescentes) con toda la estructura que tiene un shonen. Motivacional, buenista, con una aventura que tiene el camino clásico del héroe. Personajes carismáticos, topicazos de los héroes de toda la vida, momentos emocionantes, peleas espectaculares y todo eso. No me parece que innove en nada. Además, tiene ese aura infantil e inocente hasta la mitad de la serie. Luego evoluciona a algo un poco más adulto y complejo pero sin pasarse.

Tengo que hablaros de esa evolución sin entrar en detalles. La mitad de la serie es más clasicota infantil y la otra mitad es más clasicota juvenil (que no adulta aunque salgan más escenas violentas o con sangre). Esta evolución ha provocado que se gane un montón de elogios y su última temporada tiene valoraciones monstruosamente altas en medios especializados. Sin embargo, a mí no me ha parecido una obra maestra pero… ¿y qué más da? Es decir, no me ha apasionado pero me lo he pasado BIEN y eso es justo lo que quiero de una serie. Admito que ha habido algún momento en esa evolución que no me ha gustado demasiado porque creo que rompe demasiado con su primera mitad. Tenía el chip buenista con la primera mitad de la serie y que se rompa ese chip me ha molestado un pelín. Por suerte la serie remonta y yo acabo feliz.

Necesito hablar también de los dos protagonistas porque si no lo hago, exploto. Por una parte, Deku, el protagonista principal que es un chico con alma de héroe pero con una personalidad tremendamente plana. Que da igual porque engloba lo que es un protagonista heroico. Quiere salvar al mundo y ya. No tiene más capas. ¿Pero y qué me decís del auténtico protagonista? Bueno, realmente no lo es pero para mí lo es en mi corazón y punto. Hablo de Bakugo, un tipo que te cae mal casi seguro al principio. Está creado para que te caiga mal, para que le odies. Eso sí, su evolución me parece con diferencia lo mejor de este anime. Este chico sí tiene capas y sí tiene algo de complejidad en sus sentimientos. Para mí el héroe de una serie no es el que empieza siéndolo de mentalidad sino el que tiene una base horrible pero se ve obligado a evolucionar para mejorar. Y vaya si mejora. Diréis lo que queráis pero la pelea de Bakugo contra All For One para mí es la mejor pelea de la serie. Midoriya vence al jefe final y tal pero a mí nadie me va a quitar lo que hace Bakugo. Bakugo, te quiero aunque seas un gritón y estés siempre de mal humor.

My Hero Academia es una oda al entretenimiento puro. Como fan del shonen que soy, me ha encantado. Tiene todo lo que le pido a una serie de este estilo. Cumple los requisitos de lo que es un buen anime de superhéroes, aventuras y peleas poderosas. ¿Es la mejor que he visto o está entre las mejores? Pues no pero me lo he pasado bien con ella y he acabado con una sonrisa (con media en mi caso). Hay que abrazar también a las series y a las películas que simplemente nos hacen pasar un buen rato. Hay que ser menos exigentes y disfrutar más de la vida.

Deku, el protagonista de My Hero Academia, mirando a cámara y sonriendo

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