«Padre orgulloso de María y Laura. Marido feliz. Clase obrera.» Esto ponía en su perfil. Al lado una foto de un señor de mediana edad con cara sonriente que abrazaba a una de sus hijas. Sus publicaciones eran fotos familiares y de viajes. También compartía fotos con sus amigos y conocidos. Parecía un tipo majo que llevaba una vida normal. Bueno, pues esta persona puso con esta cuenta que acabo de describir, el comentario de «pareces un monstruo de cine de terror».
Venga, vamos con otro. Fotógrafo artístico. Frase de perfil del estilo «capturando la belleza de la vida». Su obra está en las publicaciones de su perfil. Se nota la sensibilidad y el cuidado con el que trata tanto a los animales como a las personas que fotografía. Lo que hace es arte. No me extrañaría que hubiese hecho alguna exposición en un lugar público. Hay cariño en cada foto, hay delicadeza, hay pasión. Cada foto nueva es una maravilla. Se nota que se dedica a ello porque tiene un talento increíble. Bueno, pues esta persona puso hace semanas en un vídeo mío «la cara de cuando te drogas» y citó a otra cuenta para que se burla no sólo fuese suya sino compartida.
Último ejemplo y uno de los que más me dolieron. Psicólogo sanitario. De izquierdas. Fan de Ska-P y de la literatura de fantasía. La frase de su perfil es de Gandalf. Sus publicaciones eran de manifestaciones, de conciertos y también de buen rollo entre colegas. Todo lo que veía en su perfil me daba buen rollo. Compartíamos un montón de cosas, la verdad. Un tipo que encajaba bastante conmigo. «¿Pero a dónde vas con esa cara?» me escribió un día en un vídeo mío. Adjuntaba emojis de risa y de vómito a ese comentario.
He puesto tres ejemplos muy básicos pero hay decenas. Os he hablado de ellos porque muchas veces veo a gente decir que los que insultan son auténticos monstruos, seres terroríficos, gente que rezuma maldad con cada cosa que hace. También leo referencias a la inteligencia. Que si el que insulta es el «tonto del pueblo», que si es retrasado, subnormal, deficiente mental… ¿Y sabéis qué? Que esta gente podría ser vuestro hermano, vuestro padre o vuestro mejor amigo. Esta gente a lo mejor os cae bien. La discriminación es estructural y está normalizada. Todos hemos discriminado, yo me incluyo, por aceptación social, porque discriminar está bien visto para mucha gente. Esto es una realidad. A mí me ha insultado gente de diferentes ideologías, de diferentes edades y de diferentes condiciones sociales. He recibido ataques de gente muy variada. He pensado mil veces que algunos que me insultan, en otras circunstancias de la vida, podrían ser grandes amigos míos.
Con todo esto, pretendo deciros que hay que empezar a ser más críticos con la discriminación y asumir que es estructural, que todos caemos en ella y que para luchar, hay que empezar a asumir que tenemos que señalar a gente que apreciamos. Para combatir, hay que entender que todos tenemos algo de racista, de homófobo, de machista o de capacitista. A lo mejor no en nuestras actitudes directamente pero seguro que hay gente en nuestro entorno que discrimina. Y si nos empeñamos en que los que discriminan son monstruos, perdemos la perspectiva de lo que tenemos cerca.
¿Queremos combatir la discriminación estructural? Empecemos por revisar nuestras actitudes y nuestro entorno.
Ugo Sin Hache
Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.
2 respuestas a «No son monstruos»
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Buenos días! Como bien dices nadie está libre de cometer discriminación hacía otros y hacía uno mismo también. Yo aprendí a no usar la discriminación como insulto, cuando llamas a alguien retrasado, estás usando la discapacidad como insulto, lo mismo cuando llamas a alguien ciego, sordo o gay, yo incluso he aprendido a no insultar usando a animales como insulto, por ejemplo, rata o insecto o cucaracha, no podemos usar y menospreciar a los animales. Tal vez muchos no entiendan ésto pero los animales son seres vivos que merecen nuestro respeto, el veganismo (que no es una dieta, los animales no están para nuestro uso ni nuestros intereses) es un movimiento que se encarga de protegerlos y evitar la muerte de millones de animales en condiciones muy crueles.
Por desgracia, he vivido la discapacidad y discriminación y he recibido insultos y discriminación de personas discapacitadas también. Mi discapacidad no se ve y cuando les he dicho que yo sufrí discapacidad también, normalmente suelen quedarse con mal cuerpo por insultarme sabiendo que si ellos lo hacen, de alguna manera también se lo van a hacer a ellos, otros lo van a permitir y nadie les va a ayudar. Además mi discapacidad no se nota, con lo cual no pueden igualarse con ellos, con lo que no les consuela que yo la vaya a sufrir ni que me afecte y suelen quedarse con mal cuerpo porque ellos SÍ la van a recibir y entonces es cuando veo su terror en la cara.
Es verdad que a veces cuesta, nadie está libre de cometer este tipo de comportamientos. Yo mismo, cuando me he dado cuenta, me he sentido tan mal como los discapacitados que me han insultado a mí. A veces son comportamientos aprendidos, porque de alguna manera al vivir con algunos tipos de discriminación lo he normalizado y lo reproduzco sin ser consciente hasta que llega el momento en que a través de la empatía (cuando observas que has ofendido a alguien) y el razonamiento y se te hace de alguna manera consciente.
Perdón por extenderme tanto pero es que tus reflexiones invitan a pensar y razonar y a mí me encanta 🤭🤓
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