Antes de empezar, quiero deciros que voto. Que voy a seguir votando y que votar me parece algo esencial. Que ya os estoy escuchando con ese «ñiñiñi» de que hay que parar a los fachas y taparse la nariz para votar, que no sea un antidemócrata y todas esas cosas que seguro que pensáis cuando alguien ataca a políticos queridos.
Dicho todo esto, ya puedo soltar que NO PUEDO CON LA POLÍTICA VIRAL. Lo he intentado, en serio. He sido de los que ha reposteado, elogiado y compartido discursos con zascas en redes sociales. Discursos de esos que quedan genial para aplaudir y animar al político de turno o compartirlo con tu cuñado facha para que se enfade mucho. Es posible además que en el futuro comparta algún discurso viral porque me encanta el tema de la comunicación y estos discursos son tremendamente llamativos en el ámbito comunicativo. Y aún así, estoy cansado de esto. Me parece todo excesivamente teatral. Se elaboran los discursos para redes sociales. Se piensan para conseguir visitas, se crean para conseguir likes. Sé que esto vende una barbaridad, que es lo que se lleva hoy en día. Por eso Rufián es uno de los políticos más queridos, Delgado es la esperanza de la izquierda y Puente es uno de los ministros mejores valorados. Sé que lo que digo es una opinión impopular pero no paro de sentir que hay mucha estrategia comunicativa y pocas acciones reales. Siento que es más importante los likes que las acciones.
Y no digo que yo tenga razón o que esté equivocado. No sé realmente si mi pensamiento es el correcto pero siento que no me llena esta política de los zascas. Porque además es una política que nace desde la derecha y eso me duele más. La derecha propone un marco discursivo, por ejemplo el tema de los burkas, de ETA o de los okupas, y la izquierda trata de crear discursos para dejar mal a estos marcos discursivos. Desmentir bulos es correcto pero a veces creo que ocupan demasiado espacio estos debates y aquí es donde la derecha se pone contenta.
No paro de recordar ese evento que hicieron Rufián y Delgado para unir a la izquierda, un evento con buenas intenciones e ideas interesantes, sí, pero de repente sacaron el tema del burka. ¿Qué pinta en un evento para unir a la izquierda hablar de un debate que ha sacado la derecha? No os imagináis lo que me enfadé. Una vez más, la política del zasca en pleno apogeo en un sitio donde no era necesario.
¿Sabéis lo que más me gusta de Óscar Puente? Cuando hace su trabajo como Ministro de Transportes. Porque sí, lo hace, se nota que trabaja bien y lo hemos visto alguna vez en sucesos importantes como lo de la DANA. Se nota que Puente trabaja. A veces estoy de acuerdo con sus decisiones y otras no pero hay una labor detrás que me parece bien. ¿Y sabéis lo que me rompe de él? Cuando responde para dejar mal en Twitter, cuando es brusco. Esta actitud tan elogiada y aplaudida, ese rollo agresivo o contundente a mí me desconecta de él.
Hay otra cosa sobre la política viral que me destroza mucho y es que la base sea discutir. Que lo importante realmente sea contrarrestar al rival. Esto convierte a la política en un constante enfrentamiento. En una batalla todo el rato. Todas las semanas se aprueban medidas en el Congreso, algunas muy interesantes, pero no ocupan tanto espacio en medios. ¿Sabías que a partir del 18 de mayo se podrá pagar con Bizum en todas las tiendas de España? Es una medida que se va a llevar a cabo en breve y me parece interesante de analizar pero esto no está en portada ni tampoco vende mucho. Vende el conflicto, el enfrentamiento, la discusión….
Yo entiendo la política como una herramienta para mejorar la vida de la gente. Un sitio para debatir con el objetivo final de acabar proponiendo una medida que favorezca al máximo número de personas. Soy un idealista y un buenista porque esto que estoy diciendo no vende nada. No da titulares, no genera tantas visitas ni ocupa tanto espacio en redes sociales. Sé que todo lo que he dicho en este artículo es impopular y que no va a gustar nada porque «hay que meterse en el barro para luchar contra ellos» o «nos comen los fachas». Lo sé pero yo voy a seguir siendo idealista tratando de mejorar el mundo porque vivo mejor así, la verdad. 
Ugo Sin Hache
Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.
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