Hola, Pete Hegseth. Sé que usted es el Secretario de Guerra de Estados Unidos y yo tan sólo soy un pobre chico discapacitado pero he creído conveniente escribirle este artículo que espero que lea en algún momento.

Me he despertado sabiendo que usted y su equipo han decidido retirar algunas vacunas obligatorias al ejército estadounidense y me ha parecido una sabia decisión. Me considero pacifista y creo que se invierte demasiado en guerras pero a veces es bonito ver que aún hay políticos coherentes con mi perspectiva. Es usted una persona maravillosa. Como he dicho antes, yo sólo soy un pobre chico discapacitado pero me encantaría pasarle algunas ideas que van más allá de retirar vacunas obligatorias al ejército. Pienso que se puede hacer mucho más así que espero que en el futuro apliquen alguna de estas ideas en vuestro ejército. Procedo a detallarlas una a una:

1. Martillazo en un pie. Sé que quitar vacunas los desprotege a la larga pero creo que no es necesario esperar para sufrir daño. Tan sólo necesitarías un buen martillo y que el soldado en cuestión tenga pies. Un golpe certero podría dejarle cojo de por vida. Apunte, apunte.

2. Reducir o quitar sueldos. Lo de quitar vacunas puede reducir al ejército pero como he dicho antes, soy pacifista así que se me ha ocurrido optar por una opción que no hace daño físico a nadie. Si reduces o directamente quitas el sueldo a los soldados, posiblemente dejen de ofrecerse para trabajar porque el dinero es necesario en esta sociedad y si no les das nada, hay opciones de que rechacen ir al ejército. No todo tiene que ser violento. Se puede reducir el ejército con decisiones que no hacen daño a nadie.

3. Dar un puñetazo en la cara a Donald Trump. «¿Pero esto qué tiene que ver con el ejército?» estará pensando ahora mismo. Debo reconocer que no tiene mucho que ver pero en cualquier lista de acciones que tiene que hacer alguien de Estados Unidos, creo que esto debería ser obligatorio. Aún así, no está obligado a hacerlo. Siempre puede mandar a otro que lo haga.

4. Todos los altos mandos irán siempre al frente de cualquier ofensiva. Esta opción siempre me ha gustado mucho para cualquier guerra. Que los grandes jefes, los líderes y los grandes estrategas estén en primera línea de batalla. Esta es otra forma muy buena de reducir tanto el ejército como los grandes conflictos. Si los que mandan se juegan literalmente la vida, posiblemente se piensen mucho más lo de entrar en guerras. Que siempre es muy fácil mandar a chavales veinteañeros a que arriesguen todo mientras el líder de turno está en su despacho a miles de kilómetros del conflicto.

5. Invertir en armas defectuosas. ¿Se imagina usted una pistola que de repente no dispara o un tanque con un agujero en el depósito de gasolina? A corto plazo habría problemas dentro de conflictos y a largo plazo muchos chavales se negarían a ir al ejército por miedo o desconfianza. La idea me parece brillante para dentro de poco y también para los futuros años.

Espero que alguna de estas medidas se aplique en el futuro. Puestos a reducir el ejército, no se me ocurren mejores formas.

Un cordial saludo.

Ugo Sin Hache.

Soldado haciendo el saludo militar mirando al sol

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Una respuesta a «Carta para el Secretario de Guerra de EEUU»

  1. Avatar de Deira
    Deira

    Oye, a favorcísimo de todas estas medidas. ¿Reunimos firmas pa que le lleguen?

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