Ugo Sin Hache

Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.

Ayer saqué el tema de objetos accesibles en Bluesky. Hablé de la comida troceada y de las burlas/ridiculizaciones que conlleva mostrar una foto de un producto alimenticio cortado a trocitos en un envase. Que si el ser humano es vago, que si nos vamos a extinguir, que si generación de cristal… pero nadie habla de las personas con discapacidad o de personas mayores con problemas para cortar cualquier tipo de comida. No me voy a poner a explicar todo esto una vez más pero me apetecía hacer una revisión de la cantidad enorme de objetos accesibles que hemos normalizado en nuestra vida.

Por ejemplo, el primero que me vino a la mente ayer fue el cepillo de dientes eléctrico. Esta herramienta fue creada exclusivamente para personas con problemas de movilidad hace ya más de 50 años y hoy en día se ha convertido en un objeto que está en multitud de casas. Nadie habla de que es una herramienta para vagos y de hecho me atrevería a decir que se elogia muchísimo más que un cepillo de dientes tradicional. Bueno, pues como este objeto, tenemos MILES de objetos que nos han facilitado la vida en el día a día.

El mando a distancia que menciono en el título es otro de esos objetos evidentes que nos han evitado tener que levantarnos y mover las piernas hacia la tele o hacia cualquier cacharro que encienda. ¡Qué bien sienta que se nos abra el garaje con un simple botón en vez de tener que salir del coche y tener que abrirlo nosotros! O que el aire acondicionado se encienda fácilmente desde nuestro sillón. Todo esto es accesibilidad que literalmente es una palabra que señala el fácil acceso a cualquier cosa.

En cuanto a comidas, tenemos una enorme selección de productos que nos facilitan la vida. Desde el pan de molde cortadito a láminas hasta el famoso queso en lonchas que usamos para nuestros sándwiches. ¿Por qué no pillamos un queso entero y lo cortamos nosotros en lonchas finas? Porque nos viene mucho mejor que alguien haya hecho ese proceso, ¿verdad? Y no pasa nada por ello. Ah, importante, Hay multitud de comida precocinada que también hemos normalizado totalmente. No es bueno comer esto cada dos por tres pero nos salvan muchos días donde tenemos tiempo escaso. Desde pizzas hasta tortillas de todo tipo. Todos hemos tenido estos productos en nuestras neveras.

¿Y qué me decís de las escaleras mecánicas? Si vais a cualquier sitio, solemos ver muchas veces las dos opciones: la escalera mecánica y la escalera tradicional. ¿Sabéis qué se usa más con muchísima diferencia? La escalera mecánica. De hecho, la diferencia es TAN grande que ya hay multitud de centros comerciales donde descartan directamente las escaleras tradicionales. Es un coste excesivo para algo que se usa tan poco. ¿Y alguien se ha quejado de que todo el mundo use las escaleras mecánicas? La mayoría de gente tenemos piernas funcionales y podríamos subir andando sin problema una escalera tradicional. ¿no? ¿Por qué usamos las escaleras mecánicas entonces? Pues la respuesta es muy fácil. Por comodidad, porque así reducimos esfuerzos. Es que somos así, buscamos siempre el mínimo esfuerzo para todo.

Pero me gustaría profundizar un poco más en este asunto de la ridiculización de objetos accesibles como la comida troceada. ¿Por qué decimos que nos vamos a la mierda o que somos unos vagos si consumimos algún producto muy accesible? ¿No es acaso un ejercicio de inteligencia crear objetos que nos ahorren tiempo y espacio para pensar con el objetivo de dedicar ese tiempo ahorrado a otros temas que nos gusten más? Yo siempre he entendido la inteligencia como la capacidad de adaptarse lo mejor posible a una situación. Un objeto accesible es la adaptación pura, el cenit de la adaptación total. No es de vagos usarlo, es de seres inteligentes. Porque sí, lo pueden usar personas con discapacidad o con problemas de movilidad reducida pero los que no tenemos esos problemas de movilidad también nos aprovechamos de ello para acortar tiempo y vivir mejor, ¿no? ¿Quién ha decidido que tratar de vivir de forma más cómoda es algo malo? ¿Por qué tenemos que esforzarnos o sufrir más a la hora de hacer cualquier cosa? ¿Somos peores personas si ahorramos un trabajo?

En fin, tengo mucho más que decir pero os reconozco que es sábado y que mi intención hoy es disfrutar mucho del día así que voy a ir dejando este artículo con pensamientos que tuve ayer. Suficiente esfuerzo por hoy. Ahora toca hacer el vago con orgullo y profesionalidad. Espero que tengáis un día poco productivo que la vida se nos acaba y la estamos desaprovechando demasiado en algunas ocasiones.

Fruta troceada en un envase

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