Llevamos años viendo como los dos últimos Papas son elogiados por la cúpula progresista de medio mundo. El anterior Papa ya tuvo elogios de gente que estaba cerca de pensamientos comunistas y el actual Papa no para de recibir palabras de cariño por parte de personas que militan en partidos de izquierdas. ¿La justificación? El Papa se preocupa por los migrantes y dice no a las guerras. Parece que querer un mundo en paz o apoyar a seres humanos que tienen que cambiarse de país por problemas económicos, sociales o estructurales es ser de izquierdas hoy en día, ¿no?
Me parece curioso que una institución homófoba y machista con un patrimonio descomunal haya conseguido lavar tan bien esa imagen en los últimos años. El Papa sigue estando en contra del aborto, sigue sin aceptar la homosexualidad en el mundo, está en contra de la eutanasia y no acepta que una mujer tenga un cargo similar al suyo por el hecho de ser mujer. Tampoco hemos observado una actitud tajante por su parte ante los cientos de miles de casos de pederastia que hay en la Iglesia. Cientos de miles en España, por cierto. Concretamente 440.000 casos según el Defensor del Pueblo. Supongo que en el resto del mundo estaremos hablando de millones.
Con todo esto que estoy diciendo, no estoy descubriendo nada nuevo. La Iglesia es y siempre ha sido conservadora. ¿Pero entonces por qué los últimos Papas reciben tanto apoyo de la izquierda? Yo aquí veo varios motivos. El primero de todos es la derechización del mundo. No sé si existe esta palabra pero estoy en mi blog y escribo lo que quiero. A lo que iba, que la ultraderecha ha impuesto mucho su discurso, la derecha lo ha copiado y parte de la izquierda se dedica a entrar en debates creados por fascistas comprando a veces argumentos de estos. Está todo tan a la derecha que aparece un señor, dice que no quiere hundir barcos de inmigrantes y de repente es comunista. Pero lo que hace el señor es simplemente ser un humano normal. Un ser humano que quiere la paz en el mundo y que no se mate a inocentes. Hace años, esto podría ser un discurso de un certamen de Miss Universo o de un concurso de talentos pero ahora parece que nos encontramos ante un discurso progresista.
Hay otro factor clave que necesito comentar, el factor del blanco o negro. Tengo la sensación de que todo es blanco o negro. Izquierda o derecha, arriba o abajo, tortilla con o sin cebolla. ¿Qué quiero decir con esto? Que si el Papa no se alinea con discursos de ultraderecha, «tiene que ser de izquierdas». Como si no hubiese más opciones. ¿Que no es fascista? Ah, pues es comunista entonces. Sí, amigos, esto lo vemos diariamente en cualquier tema. Yo el otro día dije que el doblaje era accesibilidad y me atacaron por ello. ¿Y eso por qué? Porque vivimos en un mundo de blanco y negro. Defender el doblaje implica para algunos que estoy en contra de las versiones originales. La gracia es que yo veo más versión original que cosas dobladas. Pero oye, que me estoy desviando del tema…
Con este artículo, lo único que pretendía era comentaros que la Iglesia sigue siendo conservadora y que el Papa es menos conservador de lo habitual pero que eso no implica ser progresista. Si el Papa fuese vuestro cuñado y os soltase en una cena de navidad que está en contra de los gais o del aborto, estoy seguro que ya sabríais de qué pie cojea. Y si encima añadiese que está a favor de la paz en el mundo y no quiere que hagan daño a nadie, lo catalogaríais de simplista seguramente. Pero es el Papa, no es vuestro cuñado. De hecho, me parece más inteligente que vuestro cuñado porque ha conseguido que le defiendan tanto los conservadores como los progresistas. La verdad es que tiene mérito. 
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Posted in Artículos de opinión
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