Ugo Sin Hache

Actualidad, cultura, crítica social y reportajes varios. Mi mente es una montaña rusa.

Ayer hice lo mismo que miles de personas. Salí de casa y me dirigí a algún lugar donde poder ver bien el eclipse. Elegí un parque elevado para compartir ese momento con mi pareja y un amigo. Y evidentemente no estaba solo con ellos. En el parque en cuestión había decenas o cientos de personas. Mucha gente buscaba el mejor sitio para poder contemplar el eclipse que paralizó España a las ocho y pico de la tarde.

¿Queréis saber algo curioso? No escuché ningún insulto en ese parque. Tampoco vi a gente quejarse del eclipse o decir que era una pérdida de tiempo. Ni rastro de personas que hablaban de que esto era una conspiración. Nadie me recriminó por ir a ver algo ni me dijeron que lo que yo quería hacer era una mierda. Ninguna queja en ese parque. Ni tampoco por el camino de regreso a casa.

Estuve además viendo fotos de otros parques y otros lugares desde donde se vio el eclipse. Ni una muestra de decepción, hastío u odio. Ni una muestra de asco. Todo lo que pasaba en el mundo real era apacible, tranquilo y feliz aparentemente. Añado además que vi bastante respeto y educación. Ni una pelea ni violencia física o verbal. Que sí, que por estadística habría alguna, eso seguro, pero en general la gente fue pacífica.

Y oye, hasta hubo un aplauso. En el momento cumbre del eclipse se empezaron a escuchar aplausos, gritos de felicidad y palabras de celebración. Un montón de gente disfrutamos de ese momento. Todos juntos. No nos conocíamos de nada pero ahí estábamos todos por un tema en común, el eclipse, y el rato fue muy agradable.

Parece mentira todo lo que estoy contando porque las redes parece que están llenas de negacionistas, de gente que disfruta odiando, de insultos por todos lados, de personas que desprecian tus gustos o simplemente de energúmenos que disfrutan burlándose de lo primero que ven. En redes la toxicidad es enorme. Y permanente. No disminuye prácticamente nada y da igual en qué red social te encuentres. Posiblemente cambie la edad, los gustos o la ideología de la gente en función de la red social en la que se encuentre pero la toxicidad y el «odiarlo todo» es un rasgo común que está en todas.

¿Pero os dais cuenta de las diferencias? En redes hay odio, insultos y polémica pero en el mundo real todo esto se reduce a la mínima. Y sí, por supuesto que en el mundo real hay momentos de tensión, crímenes, violencia o mal rollo pero no es la norma. No es lo que vives en el día a día. Al menos en España. Yo salgo todos los días de casa y no veo casi nunca a personas peleándose o insultándose. Si entro en redes, esto se puede ver diariamente. Es lo común. Piénsalo. ¿A que casi siempre que entras en redes te encuentras una polémica o gente insultándose? ¿Por qué no pasa esto cuando sales a la calle?

No sé, es un tema que siempre me da para pensar. Las redes sociales reflejan una parte del mundo real pero ni por asomo son un espejo de lo que ocurre en la realidad. Las redes son burbujas donde los algoritmos nos suelen impulsar a odiar. Y como en el mundo real ese algoritmo no es tan potente, el odio se reduce bastante. En fin, ojalá más eventos como el del eclipse donde la gente se comporta de forma civilizada, educada y simplemente quiere disfrutar un rato de algo que no ocurre habitualmente.

Foto del eclipse de ayer


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2 respuestas a «El eclipse y las redes sociales»

  1. Avatar de Chuck Draug

    Yo ayer no pude verlo, porque me tocaba cena familiar sobre esa hora, donde estábamos no nos pillaba bien y, además, no teníamos gafas para verlo. Pero sí que noté cómo bajaba la intensidad de la luz, había mucha gente reunida en la playa para verlo (aunque aquí era del 94%), hasta enseñé a mis sobris en el móvil el directo de RTVE y les picó la curiosidad de por qué la luna se ponía delante del sol.

    Yo esa mañana me había levantado saturado de información e incluso perdiendo las ganas, con lo que me gusta la astronomía. Pero pasaba el día, pensaba en ello… y de verdad, lo de la gente reuniéndose de forma tranquila para ver un evento como este te hace ver lo mejor de nuestra especie, ese sentido de la maravilla y compartirlo con otra gente.

    Son esos momentos que, como dices, te hacen pensar, sobre todo en cómo una minoría ruidosa intenta amargar un dulce en redes en vez de mirar (con protección adecuada) por la ventana.

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    1. Avatar de Ugo Sin Hache

      Oye, qué análisis más chulo has hecho. Mil gracias por el comentario.

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