Ugo Sin Hache

Divulgador, creador de contenido, podcaster y señor raro en general.

  • Estos días se está hablando mucho en la derecha y en la extrema derecha sobre la prioridad nacional, sobre darle prioridad a los españoles. Algunos hasta han explicado que «ser español» es nacer de «padres y madres españoles», que eso es lo que realmente vale. Que eso es lo que importa al final. Yo he pensado escribir este artículo aplicando justo lo que comentan. ¿Qué pasaría si lo hacemos? Uy, habría muchos cambios en nuestro país.

    Empecemos por el principio. Hay que empezar a cambiar todos los libros de historia de España. Comencemos cancelando a los Reyes Católicos. Ellos son un símbolo para muchos pero tengo una mala noticia. Isabel la Católica es hija de Isabel de Portugal que como bien dice el nombre, era del reino de Portugal. Así que adiós a los Reyes Católicos. Ya no son historia de España. Una cosa menos, la verdad. ¿Y qué me decís de Cristóbal Colón? Aquí hay un mejunje de teorías bastante potente donde se menciona que este señor puede ser o no ser español. Como no está clara la cosa, yo también lo quitaba. Lo ligerito que va a ser el libro de historia de España porque si nos centramos en reyes, vamos a tener que descartar a un montón. Desde los primeros hasta el más moderno de todos, el actual. Sí, amigos, su madre es griega. Felipe, ya no eres español, lo siento.

    Oye, ¿y si nos pasamos al fútbol? Aquí no es ni necesario mirar a los padres de nadie. Hay que devolver las Eurocopas porque hay un montón de jugadores que no son españoles. ¿Estás pensando en Lamine Yamal o en Nico Williams? Ay, pobre, te equivocas. Ellos sí han nacido en España. Yo hablaba más de los franceses. Le Normand o Laporte, por ejemplo. O Marcos Senna en su día porque era brasileño. Ay, ay, que nos van a quitar los títulos futboleros. ¿Podremos vivir con ello?

    Ahora que lo pienso, los que van a tener problemas para vivir son esos empresarios del campo que contratan a extranjeros por una miseria y los hacen trabajar una monstruosidad de horas saltándose los derechos laborales. Por suerte, estoy seguro que la derecha y la ultraderecha se pondrán las pilas para perseguir a estos explotadores e imponerles lo de la prioridad nacional. Y supongo que además de obligarles a contratar españoles, también les obligarán a que les ofrezcan condiciones dignas porque sus trabajadores serán ESPAÑOLES y los ESPAÑOLES tienen que ser respetados, ¿no? Sí, seguro. No hay que preocuparse por ello.

    Otra cosa que hay que tener en cuenta es que se van a quedar sin algunos periodistas o políticos que todos conocemos y que no voy a mencionar aquí. Porque claro, si nos ponemos a profundizar un poco, vemos que hay bastante gente que no es española según la teoría de estos señores de lo que es español y lo que no. Hay alemanes, africanos, italianos, cubanos… pero españoles poquitos.

    Madre mía, con tanto descarte, vamos a vaciar España de gente que no es española. Sólo quedarán los puros de verdad, los pura sangre auténtica. Aunque pura sangre reciente, todo hay que decirlo, porque como investiguemos mucho nuestros antepasados, a alguno le dará algo ya que se dará cuenta de que tiene sangre del norte de África. Que no sé vosotros pero yo siempre he pensado que muchos tenemos la piel morena y rasgos norteafricanos por la simple razón de que en la mitad de la península vivieron los musulmanes durante muchos siglos.

    En resumen, que aplicar lo de la prioridad nacional perjudicaría a nuestra historia, al fútbol, a la monarquía, a los explotadores del campo y hasta a los partidos políticos que promueven esta idea. Yo soy más de respetar todas las nacionalidades pero reconozco que visto así, tampoco es tan horrible. Es una pena que al final no se vaya a hacer nada de lo que he dicho porque lo que realmente les importa a estas personas es el color de piel y no el país de origen.

    Pintura donde salen los Reyes Católicos de España

  • Este señor fue discípulo de Fraga y tuvo un peso importante en el gobierno de Aznar. Luego llegó a ser presidente del gobierno pero su currículum anterior ya apuntaba maneras. Menospreció el desastre del Prestige con la famosa frase de «unos hilitos de plastilina» y apoyó la guerra de Irak. Cuando ya estaba de presidente, le montaron dos Huelgas Generales y su partido (con él al mando) estuvo siendo juzgado por dos de los casos de corrupción más bestias que hemos vivido seguramente en la política española reciente. Ya sabéis, el caso Bárcenas y el caso Gürtel. En el momento de más crispación de su gobierno, ni se presentaba a las ruedas de prensa poniendo una televisión con su imagen. Le acabaron montando una moción de censura por todo el desastre que arrastraba…

    Con lo que he contado, Rajoy debería ser considerado un presidente horrible por muchos, debería ser señalado constantemente por la izquierda. ¿Qué pasa? LA COMEDIA. Eso es lo que pasa. Que entre todo lo que he contado, se creaban situaciones cómicas. Sus lapsus, sus despistes, sus frases inconexas, el tono de voz tan característico y la explotación de su persona en forma de memes/chistes le han dado un aura cómica que ha reducido todo el resto de cosas. No sé a vosotros pero a mí me parece un experimento social fascinante. No creo que sea voluntario este experimento, no creo que Rajoy lo haya planificado todo mientras leía el Marca cada mañana, pero es innegable que lo que desprende este señor no es odio sino risa, colegueo y buen rollo para muchos. He escuchado a gente progresista decir que se iría a tomar unas cañas con Rajoy, otros le han convertido en un icono de lo absurdo. Feijóo lo intenta pero es mil veces más soso y ni se acerca a su nivel de absurdez.

    Y reconozco que me da rabia todo esto. Un político nefasto que apoyó decisiones horribles no está sufriendo ni una décima parte de lo que habrá sufrido cualquier político de izquierdas señalado por la prensa. Y yo no digo que tenga que sufrir obligatoriamente pero me da rabia notarle que se la suda todo, que es feliz, que vive bien. Sin agobios, sin sentir tanta presión. Le he visto esta mañana en un juicio y se le ve como siempre. Despreocupado, negando hechos con tranquilidad, con ese rollo de despiste que refleja la vida reposada que debe llevar. Rajoy siendo Rajoy un día más. El señor de los hilitos de plastilina, el que está implicado claramente en varias tramas de corrupción, acudiendo a un juicio con aires de vivir en un mundo tranquilo.

    Rajoy ha tenido la inmensa suerte de vivir en la era de los memes, de las redes sociales y de internet en general. Se ha convertido en un icono gracias a la existencia de los vídeos virales. El poder de la comedia, señoras y señores. El puto poder de la comedia. Puedes pisotear derechos, puedes joder la vida de mucha gente pero si tienes una cámara delante en esta era de las redes sociales y dices «Es el alcalde el que quiere que sean los vecinos el alcalde», ya tienes la vida solucionada.

    Mariano Rajoy hablando con expresión de protesta

  • «Quiero leer libros gordos como los adultos.» Esto me lo repetía mucho cuando era pequeño. Es gracioso porque me aferraba mucho a mi infancia y no quería crecer, jugué hasta muy tarde con juguetes infantiles y me costaba mucho tener actividades de «más mayores» como salir a beber con colegas o ir a la discoteca. Yo quería ser un niño eterno salvo por los libros.

    Sí, yo quería leer libros «gordos y adultos». Siendo muy joven recuerdo leerme Los pilares de la tierra de Ken Follet y me creía muy mayor por ello. También es cierto que leía todo lo que caía en mis manos. Desde libros infantiles como los del Pirata Garrapata hasta El Señor de los Anillos de Tolkien. Recuerdo estar en un camping con mis abuelos y elegir libros al azar porque lo que me gustaba era leer y ya. Daba igual la temática, el género o las páginas. Ah, recuerdo descubrir Harry Potter empezando por El cáliz de fuego porque el de la piedra filosofal «era muy pequeño». Yo quería empezar por lo gordo. Y sí, me quedé bastante confuso porque salían cosas en el cáliz de fuego que yo no entendía. Más tarde descubrí que era el CUARTO libro. También me doy cuenta de lo que cambia la vida porque ahora Harry Potter no me llama nada (por la señora que lo escribe) y Ken Follet me genera un poquito de rechazo. Pero eso, que leía todo lo que caía en mis manos y a veces de forma obsesiva.

    Y de repente murió esa obsesión por leer. No sabría decir en qué momento murió. Quizás con el boom de las redes sociales o de las series. Encontré otros entretenimientos «más rápidos». Pasé de querer «libros gordos» a elegir «contenidos instantáneos». Con los años perdí la concentración. No era capaz de aguantar 10 minutos leyendo un libro. Necesitaba estímulos constantes. El Ugo niño y adolescente que devoraba libros sin parar había muerto. Estímulos, estímulos, estímulos y poco espacio en mi vida para estar quieto con un libro en las manos. Me he pasado así 20 años de mi vida. Pasé de ser un ávido lector a un señor que ni se acercaba a los libros.

    Por suerte, la vida da muchas vueltas y en los últimos años estoy empezando una segunda luna de miel con la lectura en muchos formatos. He vuelto a leer libros en papel. Aunque reconozco que son libros «´útiles», que me enseñan algo. Todos los días dedico dos ratos a estudiar esos libros, a tomar apuntes, a aprender con lo que leo. Supongo que por la obsesión esa que tenemos de la productividad, he conseguido engañar a mi mente haciéndola pensar que si un libro es útil, merece la pena estar sentado leyéndolo. Y sí, ya sé que todos los libros tienen algo de utilidad pero tengo esa necesidad de exagerar ese punto. Y mira, lo he conseguido, he vuelto a leer en papel. ¿Pero qué hay de los libros que nos cuentan historias, las novelas clásicas o los relatos de todo tipo? Pues me he pasado al audiolibro. Oh, dios mío, ahora mismo alguien estará diciendo en voz alta que eso no es leer, que los audiolibros no son literatura y bla. bla, bla… pero gracias a los audiolibros estoy descubriendo a Cervantes, a Delibes, a Cernuda, a las hermanas Brontë o estoy revisitando al mismísimo Tolkien. Me está haciendo amar la literatura y me está regresando a mi época de pasión por los libros.

    ¿Y sabéis qué? También estoy escribiendo más que nunca. Ya no sólo quiero leer sino que quiero ser el que escriba. No sé si llegaré a ser escritor pero es bonito disfrutar creando historias, relatos o artículos. Es precioso escribir. Es estar en el otro lado del espejo, en la perspectiva del libro. Es un arte.

    Estaba pensando que no sé cómo cerrar este artículo. Podría acabar con un «hasta aquí mi historia de leer» pero es que mi historia no ha acabado. También podría finalizar con alguna frase contundente o épica que remueva un pocos las emociones pero es que acabo de ponerme con la declaración de la renta y estoy en el momento menos épico del día. ¿Cómo acabo esto ahora? ¿Cómo se acaba un artículo? Ah, ya lo sé. Lo acabaré de forma brusc

    Una persona sentada en el suelo está leyendo un libro abierto que tiene entre las piernas.

  • Hola, Pete Hegseth. Sé que usted es el Secretario de Guerra de Estados Unidos y yo tan sólo soy un pobre chico discapacitado pero he creído conveniente escribirle este artículo que espero que lea en algún momento.

    Me he despertado sabiendo que usted y su equipo han decidido retirar algunas vacunas obligatorias al ejército estadounidense y me ha parecido una sabia decisión. Me considero pacifista y creo que se invierte demasiado en guerras pero a veces es bonito ver que aún hay políticos coherentes con mi perspectiva. Es usted una persona maravillosa. Como he dicho antes, yo sólo soy un pobre chico discapacitado pero me encantaría pasarle algunas ideas que van más allá de retirar vacunas obligatorias al ejército. Pienso que se puede hacer mucho más así que espero que en el futuro apliquen alguna de estas ideas en vuestro ejército. Procedo a detallarlas una a una:

    1. Martillazo en un pie. Sé que quitar vacunas los desprotege a la larga pero creo que no es necesario esperar para sufrir daño. Tan sólo necesitarías un buen martillo y que el soldado en cuestión tenga pies. Un golpe certero podría dejarle cojo de por vida. Apunte, apunte.

    2. Reducir o quitar sueldos. Lo de quitar vacunas puede reducir al ejército pero como he dicho antes, soy pacifista así que se me ha ocurrido optar por una opción que no hace daño físico a nadie. Si reduces o directamente quitas el sueldo a los soldados, posiblemente dejen de ofrecerse para trabajar porque el dinero es necesario en esta sociedad y si no les das nada, hay opciones de que rechacen ir al ejército. No todo tiene que ser violento. Se puede reducir el ejército con decisiones que no hacen daño a nadie.

    3. Dar un puñetazo en la cara a Donald Trump. «¿Pero esto qué tiene que ver con el ejército?» estará pensando ahora mismo. Debo reconocer que no tiene mucho que ver pero en cualquier lista de acciones que tiene que hacer alguien de Estados Unidos, creo que esto debería ser obligatorio. Aún así, no está obligado a hacerlo. Siempre puede mandar a otro que lo haga.

    4. Todos los altos mandos irán siempre al frente de cualquier ofensiva. Esta opción siempre me ha gustado mucho para cualquier guerra. Que los grandes jefes, los líderes y los grandes estrategas estén en primera línea de batalla. Esta es otra forma muy buena de reducir tanto el ejército como los grandes conflictos. Si los que mandan se juegan literalmente la vida, posiblemente se piensen mucho más lo de entrar en guerras. Que siempre es muy fácil mandar a chavales veinteañeros a que arriesguen todo mientras el líder de turno está en su despacho a miles de kilómetros del conflicto.

    5. Invertir en armas defectuosas. ¿Se imagina usted una pistola que de repente no dispara o un tanque con un agujero en el depósito de gasolina? A corto plazo habría problemas dentro de conflictos y a largo plazo muchos chavales se negarían a ir al ejército por miedo o desconfianza. La idea me parece brillante para dentro de poco y también para los futuros años.

    Espero que alguna de estas medidas se aplique en el futuro. Puestos a reducir el ejército, no se me ocurren mejores formas.

    Un cordial saludo.

    Ugo Sin Hache.

    Soldado haciendo el saludo militar mirando al sol

  • «¡Fuera la mona! ¡Fuera la mona!» gritaba Carlos Baute el otro día en un evento en Madrid. Este cántico racista señalaba a la presidenta de Venezuela Delcy Rodríguez. El cantante ya ha pedido perdón por ello pero a mí realmente me da igual porque no vengo a hablar de este suceso. Hoy me apetece hablar de que el racismo de algunos señores es absurdo.

    Sí, absurdo. Carlos Baute, al igual que millones de personas latinoamericanas, podría estar en peligro en EEUU si no fuera famoso o rico. Su tono de piel, su forma de hablar y su aspecto en general es de persona racializada en el mundo yanki. El ICE ha detenido ya a un montón de personas similares a Baute simplemente por su color de piel o su procedencia. Me llama la atención el ejercicio enorme de autoengaño que tiene mucha gente que es racista. Baute no se diferencia mucho de Delcy Rodríguez y aún así ha sido racista contra ella. Pero es que esto no pasa sólo con latinoamericanos. También pasa mucho con españoles.

    No os imagináis la vergüenza ajena que siento cuando veo a un señor de piel oscura y barba morena con pelo casi negro diciendo «moros» o «MENAS», o soltando alguna frase contra los marroquíes. Abascal, por ejemplo, ha nacido en España por pura casualidad pero su aspecto podría pasar por el de un líder árabe o marroquí. Y no pretendo insultar ni que esto suene ofensivo, estoy siendo descriptivo porque yo soy similar también de aspecto. Parte de mi familia procede de Andalucía, tenemos piel morena con barba y pelo oscuro. A mi padre le pararon en el aeropuerto de Londres y le hicieron una inspección minuciosa. Yo me juego un brazo a que no fue una inspección al azar.

    Ah, por cierto, en el norte de Europa nos consideran PIGS (cerdos) que es un juego de palabras con las siglas de varios países del sur de Europa. Nos ven como inferiores y hay grandes dosis de racismo ahí. Somos los países latinos, los de la piel morena y nos meten un montón de prejuicios como que somos vagos, delincuentes, salvajes, primitivos… El racismo se manifiesta de forma diferente en función del lugar donde naces. No es siempre igual. Y sobre todo hay un gran ejercicio de autoengaño que practicamos diariamente. Muchos se creen superiores por su tono de piel pero es que su tono de piel no es blanca.

    Y hablando de blancos. ¿Sabéis cuánta gente blanca hay en el mundo? Pero blanca como querían los nazis, digo. Pues mirando datos, apenas un 10% de la población mundial es blanca caucásica. La raza asiática es la mayoritaria con un 60% y luego tenemos a la raza negra con un 14%. Los blanquitos que se creen superiores son cuatro gatos en comparación con las otras razas. Que ya que estamos, en biología creo que ya se está negando la existencia de razas, que no tiene sentido eso. Al final es un constructo más social que biológico.

    En fin, que nunca he entendido el autoengaño de señores racializados creyéndose blancos. No, la mayoría no somos blancos y no pasa nada. Lo importante es que respetemos a los demás y sobre todo no hacer el ridículo con el tema del racismo. Porque es eso, es hacer el ridículo.

    Carlos Baute cantando en un evento

  • ¿Habéis salido a la calle estos días? Si paseas por el sol, te asas en muchos sitios. No es un sol primaveral, no es una temperatura suave y ya. Estar bajo el sol un ratito, molesta. Tienes que buscar la sombra enseguida. Estamos a abril. Quedan dos meses para junio. En teoría el calor no debería llegar hasta finales de mayo. Pero ya ha llegado, ya está aquí.

    Yo soy un amante de los pantalones cortos porque me parecen cómodos. Todos los años suelo esperar hasta mayo o junio para ponérmelos pero este año he empezado a usarlos casi al principio de abril. Adoro dar paseos pero ya tengo que ir huyendo de las zonas de sol porque son molestas. Y no paro de pensar en el miedo que da todo esto. Porque a ti o a mí nos molesta pero los efectos para la salud son devastadores. ¿Sabías que en 2025 las muertes por calor aumentaron un 87% en España? 3832 personas murieron el año pasado por las altas temperaturas en verano. ¿Y sabéis cuándo empezaron a medir estas muertes? A finales de mayo. Consideraban que el calor peligroso empezaba a aparecer en esas fechas y ahí empezaron a contabilizar.

    ¿Este año cuándo empezarán a contabilizar? ¿A finales de abril? ¿Y cuántas muertes habrá en 2026? Si en abril ya hace calor veraniego en muchos sitios, el verano puede convertirse en un infierno. Agosto podría ser la muerte literal para cientos de personas. Alguno dirá que esto sólo pasa con personas mayores y los datos confirman que la mayoría de muertes son mayores de 65 años pero ¿y la gente que tiene mareos o golpes de calor? ¿y los que sufren deshidratación? Porque aquí hay de todas las edades pero como no se mueren, parece que no cuenten.

    Y ahora viene un punto que necesito comentar. ¿Cuándo empezaremos a considerar como delito que alguien propague teorías negacionistas contra el cambio climático sabiendo que este está provocando miles de muertes en todo el mundo? ¿Acaso no es un peligro público de salud el negacionismo? ¿Qué medidas se pueden hacer contra esta gente? No sé, ya no sólo me preocupa el cambio climático. Me preocupa también que haya gente mayor que se crea que es mentira y que salga a la calle sin ningún tipo de precaución. Muchos irán hacia su muerte convencidos de que no pasa nada porque han visto en la tele que todo esto del cambio climático es una tontería.

    En fin, necesitaba escribir esto. Desahogarme ante algo que ya está aquí y que es un peligro para la humanidad. Yo no puedo hacer gran cosa pero al menos no me voy a callar. La voz y la escritura es lo único que tengo con algo de fuerza y ojalá más gente haga lo mismo. Si no hacemos algo, estamos condenados…

    Un chico bebiendo una botella de agua con un sol abrasador detrás de él.

  • Las 5 de la mañana. Mi espalda quiere romperse pero yo no le dejo hacerlo. La sensación es esa. Mi columna quiere partirse pero yo lucho contra ella todo el rato poniendo diferentes posturas para intentar suavizar el dolor. Voy al baño, me miro al espejo y mi rostro está muy pálido. Me entran náuseas y estoy a punto de perder el equilibrio. Tengo que sujetarme a la pila del lavabo. Miro al suelo. Un minuto, dos, tres. El dolor ahí sigue. No se va. Las ganas de vomitar aumentan. Me duele estando quieto pero tampoco quiero moverme por miedo a desequilibrarme. He estado media hora en el baño hasta que todo ha empezado a estabilizarse. No a calmarse porque el dolor no se ha calmado. Lo que ha pasado es que se ha estabilizado, ya no había picos de dolor de golpe. Me he vuelto a la cama para intentar dormir un poco más. No lo he conseguido.

    Bienvenidos al mundo de la escoliosis. Es curioso que hable mucho de discapacidad, de mi parálisis facial, de lo que me pasa en la cara, y casi nunca hable de lo que realmente más me afecta en mi vida. Porque la parálisis facial tiene un impacto más social pero lo que realmente me pega un buen golpe en el alma es la escoliosis. ¿Qué es esto? Es una desviación de la columna. Una condición que tiene bastante gente, algunos más graves que otros. En mi caso, no es de las graves pero tampoco de las leves. Es una escoliosis de nivel medio. Y tengo suerte porque la tengo bastante controlada. Hago ejercicio, paseo mucho y cuido bastante mi nivel físico. Pero a veces es inevitable sentir dolor. Lo siento cuando estoy mucho tiempo apoyado en un sitio con mi espalda o cuando me paso con el ejercicio físico. La crisis de anoche ha sido por lo último, porque me he flipado con el ejercicio en las últimas semanas. Tiene narices porque ya lo veía venir. Llevaba días con amagos de dolor pero yo hacía caso omiso pensando que ya se me pasaría.

    Y no, no se me ha pasado. He tenido una crisis esta noche que apenas me ha dejado dormir. He estado al borde del desmayo. Por suerte, se ha rebajado ya bastante. Sé cuidarme para volver un poco a controlar el tema. Un paseo, posturas sanas y paciencia. En los próximos días todo irá mejor. Esto ya lo he pasado. El proceso siempre es similar. Ahora cambiaré mis rutinas de ejercicios físicos para no fliparme tanto, aumentaré un poco los paseos porque esto me sana una barbaridad y a seguir con la vida.

    En fin, tengo una escoliosis de nivel medio. No quiero ni pensar la gente que sufre con escoliosis más graves o simplemente con dolores diarios por cualquier cosa. Si estás leyendo esto y tienes dolor diario por lo que sea, un abrazo enorme.

    Una espalda humana de alguien que se está quejando del dolor. Se puede ver de forma transparente la columna con desviación

  • Seguramente haga un vídeo sobre esto pero me apetecía expresarlo por escrito. Hoy os quería hablar de un sueño que tengo, un deseo, un anhelo. Uy, qué profundo me he puesto. Supongo que es porque llevo mucho tiempo sin tener sueños (que no sueño, que lo del sueño sí que lo tengo todos los días por las noches). No estoy acostumbrado en los últimos años a tener sueños por cumplir. He vagado mucho con deseos inconcretos. Pensamientos al aire que no iban a ningún lado y sobre todo me centraba mucho en realidades. No pensaba nunca a largo plazo, siempre pensaba en una meta a corto plazo y la conseguía.

    Se vive mejor con realidades que con sueños. No tienes grandes preocupaciones ni tampoco agobios por las metas o las expectativas. Simplemente vives. Y sí, muchas veces la vida es jodida pero no le añades el factor de la expectativa o del sufrimiento por conseguir una meta a largo plazo. Pero aún así, yo tengo un sueño ahora mismo. Llevamos dos párrafos y aún no he dado ninguna pista. Soy un desastre para generar expectación. Podría haber dejado alguna semilla o algún indicio para que la gente se enganchase al texto pero no, me he dedicado a desvariar con pensamientos sobre sueños y realidades. Ugo, espabila, que te come la vida.

    ¿Y cuál es mi sueño entonces? Pues voy a decirlo sin tapujos. Quiero ser uno de los mejores comunicadores del mundo. No voy a decir «el mejor» porque tampoco tengo ese afán de competir y quitar puestos a otros pero sí quiero que mi comunicación sea muy potente y se me valore como alguien que comunica de forma sobresaliente. Como he dicho mil veces, me fascina la comunicación y ya llevo tres añitos haciendo vídeos. Sí, son sobre discapacidad pero no paro de comunicar todo el rato. Me apasiona expresarme oralmente. ¿Y sabéis qué? Me hace un poco de gracia ir contra el sistema. Que una persona con parálisis facial que habla raro y vocaliza regular quiera ser un gran comunicador es una anomalía del sistema. Que además hay que añadir que mi discapacidad es muy visible y lucho constantemente por hacerme oír ya que la gente en general sólo ve mi discapacidad y no a la persona. Hago vídeos donde hablo mucho y los comentarios que recibo son del estilo «mucho ánimo» o «¿qué te pasa en la cara?». Podría hablar de la levedad del ser y aún así alguien me diría que pronuncio muy bien la P.

    Bueno, pues con todos estos hándicaps quiero luchar. Que se valore mi comunicación y no mi discapacidad. Y tampoco pretendo ocultarla, por cierto, sino convivir con ella, que sea una parte más de mí pero no lo esencial. Así que sí, tengo un sueño. Quiero ser un gran comunicador, uno de los mejores, y ojalá trabajar de ello en el futuro con charlas, participaciones en medios y demás. Ah, y también quiero potenciar mi comunicación escrita, que mis palabras atraigan en cualquier formato. ¿Lo conseguiré? Voy a estudiar para ello y sé que llegue a donde llegue, lo voy a disfrutar.

    Menudo artículo me ha quedado tan poco yo. Optimismo, Mr.Wonderful un poco, una dosis del «lucha por tus sueños» y toda esta mierda que critico siempre. Pero oye, un día es un día. Soñar es gratis y en una sociedad donde nos acribillan a contenido negativo todo el rato, ser soñador es ir un poco contra el sistema.

    Una persona volando en el cielo enganchado a unos pájaros blancos con una cuerda

  • ¿Sabías que a Meloni le apasiona El Señor de los Anillos? La primera ministra de Italia que claramente es de ultraderecha siente amor por el mundo creado por Tolkien. Lo ha dicho un montón de veces en sus redes y además ha relacionado toda esta pasión con su ideología. ¿El Señor de los Anillos es una obra de ultraderecha? Como Meloni ha mostrado su amor por los libros de Tolkien, muchas tertulias progresistas han hecho análisis sobre lo conservador que es El Señor de los Anillos y mucha gente de ultraderecha ha mostrado públicamente que también le encanta los mundos del famoso escritor británico.

    Bueno, pues me presento. Me llamo Ugo y mi libro favorito de siempre es El Señor de los Anillos. Me lo he leído cuatro veces (y ahora estoy escuchándolo en audiolibro) y me he visto las películas como mínimo 15 veces. Toda mi vida he sido de izquierdas y además considero que mi mentalidad se ha ido radicalizando un poco con la edad. Soy más de izquierdas que cuando era adolescente. Pero mira, me apasiona El Señor de los Anillos. ¿Eso significa que tengo algo de conservador? ¿O que realmente la obra de Tolkien es de izquierdas? Pues la verdad es que no estoy aquí para convencerte de nada sobre la obra. Aunque me encante El Señor de los Anillos, no soy un gran entendido de Tolkien ni me voy a poner a argumentar por qué es de derechas o de izquierdas. Pero sí quiero hablaros de los sesgos. De cómo cambiamos y moldeamos obras en función de nuestras perspectivas o nuestros entornos.

    Por ejemplo, ¿cómo veo yo al Señor de los Anillos en función de mi sesgo? Pues lo veo como una aventura donde diferentes razas del mundo se unen para combatir contra el mal que quiere acabar con ellas. Un alegato antirracista. También puedo añadir que el Anillo Único podría representar perfectamente a las bombas atómicas, al dinero o a las drogas. Sí, el dinero corrompe, el poder te hace malo. ¿Y habéis visto la relación de Legolas y Gimli? Un elfo y un enano que al principio tienen rencillas pero acaban siendo amigos íntimos. Amistad muy profunda. Tan profunda que claramente puede parecer una relación homosexual interracial porque además apenas se habla de sus gustos sexuales así que podemos abrir el debate como queramos. Y bueno, también tenemos la relación de Frodo y Sam que va muchas veces más allá de la amistad. ¿Y habéis visto a Saruman como se está cargando el bosque? Típico empresario capitalista al que se la suda el medio ambiente y lo único que desea es el poder (económico) por encima del bienestar social. ¿Habéis visto? Posiblemente Tolkien no pensase en todo lo que acabo de decir pero los sesgos tienen estas cosas. Moldeamos las obras que vemos en función de nuestra perspectiva o nuestro entorno.

    Hablemos ahora de Peter Jackson. A mí las películas me gustan pero hay que reconocer que este señor aplicó su sesgo contra los hobbits. Supongo que los vio como «niños» y para él son graciosos e inocentes. Y torpes también. Merry y Pippin son el alivio cómico en las películas. Gimli también a ratos. Claro, son todos bajitos, jaja, qué gracioso. Ya sabéis, las personas con acondroplasia han sido relegadas históricamente a representar papeles cómicos o a ser bufones ¿Aragorn es el alivio cómico? No, Aragorn es humano y es intocable. ¿Boromir? Tampoco es gracioso. Es un hombre como dios manda que se acaba corrompiendo pero al final tiene un pequeño arco de redención porque es humano. En las películas, Merry y Pippin están robando en una granja cuando se encuentran a Frodo saliendo de la Comarca. En el libro, ambos han trazado un plan complejo demostrando inteligencia para apoyar a Frodo. En la película, en la Cima de los Vientos los hobbits meten la pata encendiendo una hoguera y eso llama la atención de los Názgul. En el libro, la hoguera la enciende Aragorn. En la película, los hobbits tiran piedras al lago de la entrada de Moria despertando al monstruo que vive en él, en los libros el que hace esto es Boromir. ¿Vais entendiendo los pequeños cambios que hace Peter Jackson? Tolkien respeta a los hobbits como se puede ver en todo momento y Peter Jackson no lo hace. Supongo que porque este último se vería más identificado con Aragorn que con unos medianos.

    Sesgos, sesgos, sesgos por todos lados. A Meloni, por ejemplo, le gusta el Señor de los Anillos porque ella ve la historia como una lucha entre lo tradicional y lo moderno. Considera que los pueblos tradicionales se unen para luchar contra la modernidad que representa el mal. ¿Recordáis que para mí Saruman es un empresario malvado que se carga el medio ambiente para ganar dinero? Aquí Meloni ve a un señor que está a favor de la tecnología moderna para crear cosas y que está en contra de todo lo tradicional.

    Pero es que todo lo que os cuento de los sesgos ocurre en todas las obras. Por ejemplo, me viene a la mente Harry Potter. La saga del niño mago creada por una tránsfoba de mier… era una saga adorada por mucha gente hace muchos años. Rowling dijo en el pasado que era de izquierdas y no había análisis sobre si su obra era conservadora o no. ¿Qué ha pasado en los últimos años? Que he visto decenas de análisis demostrando que Harry Potter es una obra muy conservadora con múltiples razones coherentes que lo confirman. ¿Pero dónde estaban estos análisis hace años? Alguno habría, seguro, pero casualmente la mayoría de estos análisis han surgido cuando JK ha mostrado la patita terfa.

    ¿Y qué me decís de Tarantino? Director de culto para muchos, a mí me flipaba en el pasado. Cuando salía una película suya en el cine, era el primero en ir a verla. ¿Qué hemos descubierto en los últimos años? Que es un señor que apoya a muerte a Israel y de hecho creo que hasta vive allí. Esto ha hecho que nuestra forma de ver sus películas haya cambiado. Por ejemplo, yo ni me he planteado ver esa cosa que ha sacado ahora de Kill Bill. Y ojo, no digo que haya que verla o que no haya que hacerlo sino que nuestros sesgos moldean lo que vemos transformando el contenido a favor o en contra nuestra en función de las circunstancias o del contexto.

    En fin, Tolkien puede ser conservador, su obra puede ser apoyada por la ultraderecha pero al final nuestros sesgos son los que dan la conclusión de esto. Si te gusta Tolkien y eres progresista, posiblemente veas más cosas de izquierdas o progresistas en su obra que alguien que sea de derechas. Lo que consumimos cambia en función de nuestros sesgos. Puede haber obras de izquierdas o de derechas pero lo que vale al final es nuestra opinión. Y no vamos a tener todos la misma porque no todos tenemos los mismos sesgos.

    Meloni en una exposición sobre El Señor de los Anillos en Italia

  • Ayer se me ocurrió escribir un artículo y no hacerle promoción. Era un artículo personal, no buscaba tampoco atención. Sólo quería escribir por escribir. He revisado estadísticas esta mañana y la única visita que recibí en el artículo fue la mía. ¿Cómo me he sentido al no ser leído por absolutamente nadie? Pues la verdad es que me he sentido bien. Es decir, no me he sentido genial al ver que sólo tenía una visita (la mía) pero he pensado en lo que supuso escribir el artículo.

    Para empezar, confieso que me encanta escribir. Me lea gente o no me lea nadie, me siento muy bien cuando escribo. Juntar letras, palabras, frases me llena. Aunque no vayan a ninguna parte, aunque no tenga sentido. El placer de teclear mientras voy creando algo me parece maravilloso. ¡Estoy creando vida! Bueno, metafóricamente porque las palabras biológicamente no tienen lo que llamamos vida pero para mí tienen alma. Un texto tiene el alma del que lo escribe, tiene la esencia. Cuando yo leo el artículo de alguien o cuando leo un libro, siento que respira, que piensa, que camina. Siento vida en cada conjunto de palabras escritas con coherencia. Incluso también siento vida en las palabras incoherentes.

    Así que sí, me sentó genial escribir ayer. Y me está sentando muy bien escribir hoy. También haré promoción de este artículo porque todos queremos que nos lean o nos escuchen de vez en cuando. Es humano. Pero estoy contento por lo de ayer, porque he aprendido algo positivo. Escribo por placer, no por audiencia o visitas. Que esto último también es importante pero siempre defiendo que la mayoría de las cosas las tenemos que hacer por gusto. Las visitas están bien, que te lean o te escuchen es bonito, pero si tú no disfrutas con lo que haces, algo falla en tu vida.

    Me está quedando un artículo Mr.Wonderful y tampoco era la intención aunque voy a confesar que necesitamos en el mundo un poquito más de positivismo. No es necesario llegar a los límites del autoengaño o de creer que vivimos en el país de la piruleta pero estaría bien no avergonzarse de hablar de cosas positivas que nos pasan. Lo digo porque parece que las redes sociales nos han intoxicado con pensamientos intrusivos, negativos y pesimistas cuando la vida no es para nada así. Tampoco es positiva, todos sufrimos un huevo, pero es cierto que hay momentos para la felicidad o el placer. Momentos que a muchos nos da vergüenza compartir en redes porque lo que vende es lo negativo.

    En fin, voy cortando ya este artículo. Querido blog, es un absoluto placer tenerte en mi vida. Me sirves de diversión, de desahogo y de apoyo. Gracias por estar ahí aunque no me vayas a contestar. Gracias también a los que me leen y me ven disfrutar con mis escritos. Espero que tengáis un buen día.

    Una hoja antigua escrita con una pluma. Encima de esa hoja está la punta de esa pluma